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COMUNICADO

Frente al show del Presidente Milei con el sable de San Martín

Un símbolo de nuestra soberanía nacional que no debe ser usado como objeto de provocación porque pertenece al pueblo argentino. Debe regresar al Museo Histórico Nacional

Frente al show del Presidente Milei con el sable de San Martín

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El 25 de febrero de 1778 nació en Yapeyú, en la entonces Gobernación Jesuítica de las Misiones, José de San Martín. Su familia se trasladó a España, donde recibió formación militar y se distinguió por su inteligencia y determinación. En 1811 regresó al Río de la Plata para sumarse a la lucha por la independencia. Durante una escala en Londres adquirió un sable persa de acero damasquino, más liviano y manejable que los utilizados por los ejércitos europeos. Años después diseñaría para sus hombres los latones, inspirados en su sable corvo.

El sable acompañó la campaña de liberación de América del Sur. Con él, el Ejército de los Andes cruzó la cordillera, liberó Chile y marchó hacia Lima, donde se declaró la independencia del Perú.

En 1822 San Martín se reunió en Guayaquil con Simón Bolívar, a quien cedió su ejército y la culminación de la campaña libertadora. Conservó su sable hasta su muerte en Francia. El arma cruzaría el Atlántico en varias oportunidades.

En 1844 dejó establecido en su testamento el destino del sable:

“El sable que me ha acompañado en toda la guerra de la Independencia de la América del Sur le será entregado al General de la República Argentina, Don Juan Manuel de Rosas, como una prueba de la satisfacción que como argentino he tenido al ver la firmeza con que ha sostenido el honor de la República contra las pretensiones de los extranjeros que tentaban humillarla”.

Tras la muerte de Rosas, ocurrida en 1877 en el exilio, su testamento dispuso:

“A mi primer amigo el Señor Dn. Juán Nepomucéno Terréro, se entregará la espada que me dejó el Excelentísimo Señor Capitan General Dn. José de San Martín (“y que lo acompañó en toda la guerra de la Independencia”) “por la firmeza con que sostuvo los derechos de mi Pátria”. Muerto mi dicho amigo, pasará a su Esposa la Señora Da. Juanita Rábago de Terrero, y por su muerte a cada uno de sus hijos, e hija, por escala de mayor edad“.

Años más tarde, el director del Museo Histórico Nacional, Adolfo Carranza, solicitó el sable a Máximo Terrero, yerno de Rosas. La respuesta fue:

“Oportunamente he recibido la comunicación fina y cortés que ha tenido vd. a bien dirigirme oficialmente solicitando de mí que destine al Museo Histórico Nacional el renombrado sable que acompañó al ilustre capitán general don José de San Martin en toda la guerra de la independencia sud-americana, el cual es hoy de propiedad mía por disposición testamentaria de mi padre político el general don Juan Manuel de Rozas, a quien el arma fue legada por el héroe libertador.

Mi contestación es el envío de la prenda a Buenos Aires acompañada de una nota dirigida al señor Presidente de la República suplicando a S. E. se sirva aceptarla en calidad de una donación hecha a la nación argentina en nombre mío y de mi esposa y de nuestros hijos, y al mismo tiempo manifestando el deseo de que sea depositada en el Museo Histórico Nacional."

El sable permaneció en el Museo Histórico Nacional hasta que, durante la dictadura de Juan Carlos Onganía y en el contexto de la proscripción del peronismo, fue sustraído en dos oportunidades por militantes de la Juventud Peronista. Posteriormente fue puesto bajo custodia del Regimiento de Granaderos a Caballo.

En 2015, por decisión de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, fue restituido al Museo Histórico Nacional bajo estrictas condiciones de preservación y seguridad, incluyendo guardia permanente del Regimiento. Su exhibición generó un fuerte interés público y una notable identificación de niños y niñas con la figura del Libertador.

En los últimos días, el Decreto 81/2026 dispuso nuevamente el traslado del Sable Corvo del Libertador General Don José de San Martín al cuartel del Regimiento de Granaderos a Caballo “General San Martín”, con el argumento de asegurar su guarda y conservación.

Esta maniobra sobre los sentidos del pasado no es inocente ni gratuita y ha generado conmoción en muchos sectores, incluyendo la renuncia de la Directora del Museo Histórico Nacional designada por el gobierno de Milei, y la presentación de la  Directora Provincial de Patrimonio de la provincia de Buenos Aires y ex directora del mismo Museo Histórico Nacional, Araceli Bellotta como amicus curiae en la causa iniciada por los familiares descendientes  de Terrero y Rosas donantes del sable al MHN. Además, el impacto de la controversia en la esfera pública quedó de manifiesto tras la divulgación del caso, momento  en que se registró una concurrencia masiva de alrededor de 1500 visitantes diarios antes de hacerse efectivo el traslado. 

El traslado de este bien cultural implica sacarlo del ámbito popular para llevarlo a una guarnición militar, algo que no responde al sentido que tuvo su legado. La donación del sable fue un reconocimiento a quien, en ese momento, defendía la soberanía nacional frente a las potencias extranjeras, lo que se contrapone con las políticas que hoy sostiene el presidente Javier Milei.

En el día del natalicio del general José de San Martín, considerado padre de la Patria  y en vísperas del cincuentenario del golpe cívico militar de 1976, cuyo recuerdo y repudio ha sido pilar del consenso democrático logrado a partir de 1983, nos comprometemos a continuar con la defensa del patrimonio que nos pertenece y que nos une. Convocamos a la ciudadanía a sumarse a esta causa: el sable del general San Martín es símbolo de nuestra soberanía nacional y no debe ser usado como objeto de provocación porque pertenece al pueblo argentino. 

Firmantes:

Teresa Parodi, Pacho O’Donnell, Araceli Bellotta, Adriana Victoria Puiggrós, Hernan Brienza, María Inés Rodríguez Aguilar, Sergio Wischñevsky, Mario Oporto, Cynthia Ottaviano, Guillermo Clarke, Alicia Sarno, Eduardo García Caffi, Carlos Ciappina, Pablo Borda, Federico Ruvitusso, Claudio Panella,  Cesar “Tato” Díaz, Marcelo Torrano, Isabel Arigos, Viviana Mallol, Vilma Sanz, Martha Andrea Amato, Germán Ibañez, Enrique Rebón, Ramón Torres Molina, Carlos Caramello, Viviana Torres, Néstor Fabián Brito, Adolfina Ertini, Flavio Gulli, Cristian Scollo, Gastón Baraglia, Florencia Lloret, Silvia Fernández y Samantha Casaretto.

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